Actividades Montessori de 18 meses a 2 años
A esta edad el niño quiere hacer como usted, con sus propias manos. Las actividades son cortas, muy concretas, y se repiten con gusto diez veces seguidas. Es normal, y de hecho es lo que buscamos. Nos interesa el gesto logrado, no el resultado perfecto.
Semilou ofrece 32 actividades Montessori para imprimir para un niño de 18 meses-2 años, en las siguientes áreas: Vida práctica, Sensorial, Motricidad fina, Lenguaje, Primeros números, Descubrir el mundo. Duración recomendada: 5 a 10 minutos, a menudo repetidos.
Duración recomendada a esta edad : 5 a 10 minutos, a menudo repetidos.
Qué incluye el pack 18 meses-2 años por 29 €
Explore las 32 vistas previas de actividades Montessori para 18 meses-2 años. Cada vista previa muestra el material, las precauciones y los dos primeros pasos. Un pago único de 29 € desbloquea esta franja en español: 32 fichas completas para imprimir, el cuadernillo que las reúne y siete PDF de material para imprimir.
Archivos PDF digitales. Una franja de edad, un idioma. Sin suscripción ni envío físico.
32 actividades para 18 meses-2 años
Cada ficha indica el material necesario.
Trasvasar con cuchara
Dos cuencos, una cuchara, unos garbanzos: la primera gran obra de la autonomía.
Las pinzas de la ropa en la cesta
Pinzar, enganchar, soltar: tres dedos que trabajan para la escritura del futuro.
La bolsa misteriosa
Reconocer un objeto solo con tocarlo, sin verlo. Un pequeño truco de magia del tacto.
Regar una planta
Una responsabilidad de verdad, al alcance de un niño de dieciocho meses.
La cesta de los objetos reales
Cinco objetos de casa en una cesta, y una palabra justa puesta sobre cada uno.
Los aros en el palo
Apuntar, deslizar, soltar: el primer gesto de precisión, con un buen ruido al final.
La cesta de los tesoros
Una cesta de objetos reales para explorar libremente, con las manos y la boca: el primerísimo descubrimiento sensorial.
Abrir y cerrar cajas
Cajas y frascos de todo tipo, para abrir y volver a cerrar: cada tapa exige un gesto distinto.
La hucha de fichas
Meter fichas grandes por la ranura de una caja, una a una, y volver a abrirla para encontrarlas: un clásico que fascina.
Leer un libro de imágenes realistas
Un libro de fotos reales y un adulto totalmente disponible: las palabras entran sentadas en su regazo.
Poner la ropa en el cesto
Los calcetines al cesto, cada noche: la primera responsabilidad de verdad, a su altura.
El primer encaje
Un puzle de una sola pieza redonda con un botón grande: el círculo entra, o no entra.
Transportar su silla
Llevar su sillita con las dos manos y dejarla sin ruido: todo el cuerpo aprende a controlarse.
La caja de permanencia
La pelota desaparece en el agujero... y reaparece en el cajón: el misterio de los objetos que vuelven.
Cantar canciones con gestos
Las mismas canciones, los mismos gestos, todos los días: la música que instala las palabras.
Apilar cubos
Poner un cubo sobre otro, soltar sin tirarlo todo: la mano aprende la suavidad.
Llevar una bandeja
Una bandeja a dos manos, un trayecto corto y un vaso que no debe caerse: el gran gesto de la autonomía.
Desenrollar su alfombra
Desenrollar una alfombrita, trabajar sobre ella, y enrollarla y guardarla: el marco de todo lo demás.
Los cilindros de encaje
Cilindros de tamaños distintos, un solo hueco posible para cada uno: la madera no miente.
Señalar las partes del cuerpo
¿Dónde está tu nariz, dónde está tu codo? Las palabras del cuerpo entran por el dedo que toca.
Beber solo en un vaso
Un vaso de verdad, con un poco de agua en el fondo, y el orgullo de beber como los mayores.
Hacer rodar una pelota
Una pelota que va, rueda y vuelve: el primer intercambio entre dos, sin decir una palabra.
Imitar los sonidos de los animales
La vaca hace muu, el gato hace miau: las primeras palabras suelen empezar por ahí.
Los instrumentos para agitar
Un cascabel, unas maracas, un pandero: descubrir que un gesto produce un sonido.
Abrir una cremallera
Pinzar el tirador y tirar de un golpe firme: un gesto que abre abrigos y estuches.
La cesta de la naturaleza
Una piña, un trozo de corteza, un guijarro liso: el mundo de fuera entra en casa y se nombra.
Tocar el agua, la arena y la tierra
Tres cubetas, tres materias, diez dedos: la primera lección de ciencias se hace con la piel.
Escuchar los ruidos de fuera
Una ventana abierta, dos minutos de silencio, y el mundo de fuera empieza por fin a hablar.
Oler las hierbas aromáticas
Una hoja de hierbabuena aplastada entre dos dedos deja un olor que recordará toda la vida.
Caminar descalzo sobre tres suelos
La hierba, la arena, las baldosas: el pie descubre que el suelo no es igual en todas partes.
Ver caer la lluvia
Un día de lluvia, un cristal frío, y el agua que baja dibujando caminos que no se repiten.
Dar de comer a los pájaros
Semillas en un comedero, y la espera silenciosa, que ya es la mejor parte de la actividad.
Qué desarrolla tu hijo entre los 18 meses y los 2 años
Camina, agarra, transporta. A esta edad el desarrollo pasa por las manos y por las piernas: llevar un objeto pesado, verter, abrir, cerrar, llenar. Cada gesto repetido construye la coordinación y la confianza en sí mismo.
Su concentración dura pocos minutos, y es normal. El método Montessori no intenta alargarla: prepara un ambiente sencillo, con materiales de madera o de la cocina, una sola dificultad cada vez, y deja que el niño repita cuantas veces quiera. Es la repetición la que fija el gesto.
Referencia sobre observación, demostración y actividades de la vida cotidiana en casa: American Montessori Society, Montessori at Home.
Cómo presentar una actividad a esta edad
La regla es siempre la misma, sea cual sea la edad: se enseña una vez, despacio y sin hablar, y luego se deja al niño hacerlo a su manera. Las palabras durante la demostración apartan su mirada de sus manos. Y la actividad termina siempre recogiendo el material, que forma parte de ella tanto como el resto.
Si su hijo se niega, o repite diez veces la misma actividad, todo va bien: la repetición es el motor de esta edad. Vuelva a proponerle la ficha unos días después, o pase a la edad siguiente si el gesto ya está dominado.
Preguntas sobre los 18 meses a 2 años
¿Cómo estimular a mi hijo de 18 meses?
Dejándole hacer de verdad lo que le ve hacer a usted: llevar una bandeja pequeña, verter garbanzos de una jarra a otra, pasar la esponja, meter la ropa en el cesto, abrir y cerrar cajas. A esta edad el aprendizaje pasa por las manos y por las piernas, y la repetición no es aburrimiento: es el motor.
¿Qué juegos caseros puedo hacer con un niño de 18 meses?
Una cesta de los tesoros con objetos de casa para nombrar, anillas que se ensartan en un palo, una hucha de fichas, tapas que buscan su caja, una palangana con agua y una esponja. Todo sale de la cocina o del cajón, y cada actividad tiene un principio y un final visibles.
¿Hace falta comprar material Montessori?
No. Las 32 actividades de esta franja se hacen con lo que ya hay en casa: una jarra pequeña, una esponja, una cesta baja, tapas, pinzas de la ropa. Lo único que se descarga son las fichas que explican cada actividad paso a paso, y hay una de regalo por franja de edad para ver antes el formato.
¿Cuántas actividades proponer a la vez?
Dos o tres, colocadas en una estantería baja a su altura, y se cambian cuando dejan de interesarle. Una caja llena de cosas mezcladas no se elige: se vacía. Pocas opciones visibles y ordenadas es lo que permite al niño escoger de verdad y volver diez veces a la misma.
El material para imprimir de estas actividades
El calendario semanal del niño
La tira de los siete días y las imágenes del día a día, para responder a «¿cuándo es?» con algo más que palabras.
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Las tarjetas de las emociones para imprimir
Ocho caras y ocho palabras para recortar, para que el niño nombre lo que siente antes de saber explicarlo.
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