La cesta de los objetos reales
Cinco objetos de casa en una cesta, y una palabra justa puesta sobre cada uno.
La cesta de los objetos reales es una actividad Montessori para un niño de 18 meses-2 años. Ámbito: Lenguaje. Duración: 5-10 min.
Desbloquear las 32 fichas (29 €) →
Forma parte del pack 18 meses-2 años: cuadernillo y material para imprimir incluidos, en un único pago.
Qué aporta la actividad
Asociar un objeto real con su nombre exacto, justo en el momento en que el niño lo tiene en la mano.
El material
- Una cesta pequeña o una caja baja
- Cinco objetos familiares, de verdad y no en miniatura: una cuchara de madera, un cepillo del pelo, una esponja, una llave, una piña
- Nada más, y sobre todo ningún libro de imágenes
Cómo hacerlo, paso a paso
- Ponga la cesta entre los dos, sentados uno al lado del otro.
- Saque un solo objeto, sosténgalo delante de él y nómbrelo despacio: « el cepillo ».
- Paso 3, en la ficha imprimible
- Paso 4, en la ficha imprimible
- Paso 5, en la ficha imprimible
El papel del adulto
Diga el nombre, no la frase. « El cepillo » se queda, « mira qué bonito el cepillo de mamá » se diluye. Y mantenga la misma cesta varios días: la repetición fija la palabra, la novedad la dispersa.
Seguridad
Ningún objeto más pequeño que un rollo de papel higiénico, nada cortante, ninguna pila de botón. Quédese al lado durante toda la actividad y guarde luego la cesta en alto.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
El resto de la actividad (3 pasos ilustrados) y 3 formas de adaptarla a su hijo están en la ficha imprimible.
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Forma parte del pack 18 meses-2 años: cuadernillo y material para imprimir incluidos, en un único pago.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 18 meses-2 años.
Leer un libro de imágenes realistas
Un libro de fotos reales y un adulto totalmente disponible: las palabras entran sentadas en su regazo.
Dar de comer a los pájaros
Semillas en un comedero, y la espera silenciosa, que ya es la mejor parte de la actividad.
Cantar canciones con gestos
Las mismas canciones, los mismos gestos, todos los días: la música que instala las palabras.
Ver caer la lluvia
Un día de lluvia, un cristal frío, y el agua que baja dibujando caminos que no se repiten.
Señalar las partes del cuerpo
¿Dónde está tu nariz, dónde está tu codo? Las palabras del cuerpo entran por el dedo que toca.
Caminar descalzo sobre tres suelos
La hierba, la arena, las baldosas: el pie descubre que el suelo no es igual en todas partes.