Actividades Montessori de 12 a 18 meses
Camina desde hace poco, o todavía no, y todo le interesa: abrir, vaciar, dejar caer, empezar de nuevo. A esta edad una actividad dura dos minutos y se repite veinte veces. No buscamos ni un resultado ni una consigna, solo objetos de verdad, una presencia tranquila, y el derecho a explorar con las manos.
Semilou ofrece 25 actividades Montessori para imprimir para un niño de 12-18 meses, en cinco áreas: Vida práctica, Sensorial, Motricidad fina, Lenguaje, Primeros números, Descubrir el mundo. Duración recomendada: 2 a 10 minutos, repetidos a menudo.
Duración recomendada a esta edad : 2 a 10 minutos, repetidos a menudo.
25 actividades para 12-18 meses
Todas se hacen con material de casa.
Comer solo con la cuchara
Un cuenco pesado, un puré espeso, y la cuchara que por fin llega a su destino.
Quitarse los calcetines
El primer gesto de vestirse se hace al revés: primero se aprende a quitar, luego a poner.
Meter el brazo por la manga
Vestirse entre dos ya es vestirse: él estira el brazo, usted sujeta la manga.
Guardar un juguete en la cesta
Un objeto, una cesta, un sitio: el orden empieza siempre por una sola cosa.
Lavarse la cara con la manopla
Una manopla tibia, un espejo a su altura, y el primer cuidado que se da él mismo.
Tirar a la papelera
Llevar el papel hasta la papelera y soltarlo dentro: una misión completa.
El espejo en el suelo
Un espejo colocado bajo, y un niño que descubre, mirando largo rato, que esa cara es la suya.
La botella sensorial
Agua, purpurina, un tapón pegado: el mundo se vuelve lento dentro de una botella.
La cesta de las telas
Seda, lana, terciopelo: la mano aprende a distinguir antes que las palabras.
Frío o tibio
Dos manoplas, dos temperaturas, y una sensación que por fin tiene nombre.
Golpear las cacerolas
Una cuchara de madera, tres cacerolas, y la primera orquesta de la casa.
Sacar los pañuelos de la caja
Una caja de pañuelos, telas anudadas, y un tirar que parece no acabarse nunca.
Soltar las pelotas en la cesta
Coger es fácil, soltar en el momento justo es todo un aprendizaje.
Encajar los vasos
Tres vasos, tres tamaños: el más pequeño siempre termina entrando en el más grande.
Pasar las páginas de cartón
El libro es un objeto antes de ser una historia, y la página se pasa con dos dedos.
El tubo de las pelotas
La pelota entra por arriba, desaparece, y sale por abajo: magia mecánica, para repetir cien veces.
Abrir y cerrar un cajón
Un cajón bajo, solo para él, con siempre la misma cosa dentro.
Contar los gestos del baño
El baño se convierte en una lección de vocabulario, con solo nombrar lo que se hace mientras se hace.
Nombrar lo que se ve por la ventana
Nada que preparar: el mundo pasa al otro lado del cristal y espera a que lo nombren.
El álbum de las caras de la familia
Fotos de verdad de la gente que quiere, en un álbum que abre él solo.
El cucú con el pañuelo
La cara desaparece, la cara vuelve: el juego que demuestra que lo que se va puede volver.
Llenar y vaciar
El cubo lleno, el cubo vacío, y el trayecto incansable del uno al otro.
Dentro, fuera
El objeto entra en la caja, el objeto sale de la caja: la primera noción de espacio.
La cesta de frutas y verduras
Frutas de verdad, pesadas y perfumadas, para sopesar bien antes de comerlas.
El paseo a la altura del niño
Cincuenta metros en veinte minutos: el paseo más lento, y el más rico.
Cómo presentar una actividad a esta edad
La regla es siempre la misma, sea cual sea la edad: se enseña una vez, despacio y sin hablar, y luego se deja al niño hacerlo a su manera. Las palabras durante la demostración apartan su mirada de sus manos. Y la actividad termina siempre recogiendo el material, que forma parte de ella tanto como el resto.
Si su hijo se niega, o repite diez veces la misma actividad, todo va bien: la repetición es el motor de esta edad. Vuelva a proponerle la ficha unos días después, o pase a la edad siguiente si el gesto ya está dominado.