El álbum de las caras de la familia
Fotos de verdad de la gente que quiere, en un álbum que abre él solo.
El álbum de las caras de la familia es una actividad Montessori para un niño de 12-18 meses. Ámbito: Lenguaje. Duración: 5-10 min.
Qué aporta la actividad
Nombrar a las personas cercanas, y relacionar una imagen con una persona real y ausente.
El material
- Un álbum pequeño de fundas rígidas
- Seis a ocho fotos impresas: padres, hermanos, abuelos, él mismo
- Fotos nítidas, una persona por foto, sobre fondo sencillo
Cómo hacerlo, paso a paso
- Prepare el álbum de antemano, una foto por funda.
- Abra la primera página con él, y espere.
- Nombre a la persona una sola vez: « papá ».
- Déjele pasar las páginas, volver atrás, detenerse largo rato.
- Guarde el álbum en su estantería baja: irá a buscarlo él solo.
El papel del adulto
Lo que hace interesante esta actividad son las fotos de verdad de su familia de verdad, no imágenes de revista. No le pregunte (« ¿dónde está papá? ») antes de que nombre espontáneamente: a esta edad se ofrecen las palabras, no se exigen.
Seguridad
Un álbum de fundas resistentes, sin fotos sueltas que pueda rasgar y llevarse a la boca. Compruebe que ninguna espiral metálica sobresale. Esta actividad es privada y familiar: estas fotos nunca se publican.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: solo tres fotos, las personas que ve cada día.
- Más difícil: añada una foto de un lugar familiar, su habitación, la cocina.
- Para continuar: miren el álbum antes de una videollamada con la persona en cuestión.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 12-18 meses.
Comer solo con la cuchara
Un cuenco pesado, un puré espeso, y la cuchara que por fin llega a su destino.
Quitarse los calcetines
El primer gesto de vestirse se hace al revés: primero se aprende a quitar, luego a poner.
Meter el brazo por la manga
Vestirse entre dos ya es vestirse: él estira el brazo, usted sujeta la manga.
Guardar un juguete en la cesta
Un objeto, una cesta, un sitio: el orden empieza siempre por una sola cosa.
Lavarse la cara con la manopla
Una manopla tibia, un espejo a su altura, y el primer cuidado que se da él mismo.
Tirar a la papelera
Llevar el papel hasta la papelera y soltarlo dentro: una misión completa.
El espejo en el suelo
Un espejo colocado bajo, y un niño que descubre, mirando largo rato, que esa cara es la suya.
La botella sensorial
Agua, purpurina, un tapón pegado: el mundo se vuelve lento dentro de una botella.
La cesta de las telas
Seda, lana, terciopelo: la mano aprende a distinguir antes que las palabras.
Frío o tibio
Dos manoplas, dos temperaturas, y una sensación que por fin tiene nombre.
Golpear las cacerolas
Una cuchara de madera, tres cacerolas, y la primera orquesta de la casa.
Sacar los pañuelos de la caja
Una caja de pañuelos, telas anudadas, y un tirar que parece no acabarse nunca.
Soltar las pelotas en la cesta
Coger es fácil, soltar en el momento justo es todo un aprendizaje.
Encajar los vasos
Tres vasos, tres tamaños: el más pequeño siempre termina entrando en el más grande.
Pasar las páginas de cartón
El libro es un objeto antes de ser una historia, y la página se pasa con dos dedos.
El tubo de las pelotas
La pelota entra por arriba, desaparece, y sale por abajo: magia mecánica, para repetir cien veces.
Abrir y cerrar un cajón
Un cajón bajo, solo para él, con siempre la misma cosa dentro.
Contar los gestos del baño
El baño se convierte en una lección de vocabulario, con solo nombrar lo que se hace mientras se hace.
Nombrar lo que se ve por la ventana
Nada que preparar: el mundo pasa al otro lado del cristal y espera a que lo nombren.
El cucú con el pañuelo
La cara desaparece, la cara vuelve: el juego que demuestra que lo que se va puede volver.
Llenar y vaciar
El cubo lleno, el cubo vacío, y el trayecto incansable del uno al otro.
Dentro, fuera
El objeto entra en la caja, el objeto sale de la caja: la primera noción de espacio.
La cesta de frutas y verduras
Frutas de verdad, pesadas y perfumadas, para sopesar bien antes de comerlas.
El paseo a la altura del niño
Cincuenta metros en veinte minutos: el paseo más lento, y el más rico.