Leer un libro de imágenes realistas
Un libro de fotos reales y un adulto totalmente disponible: las palabras entran sentadas en su regazo.
Qué aporta la actividad
Alimentar el lenguaje en la edad en que cada palabra oída se queda para siempre, con imágenes REALISTAS: a esta edad el niño construye el mundo real, y un gato fotografiado le dice más que un gato que habla vestido de peto.
El material
- Un libro de cartón con fotos o dibujos realistas: animales de verdad, objetos de verdad, gestos reales de la vida cotidiana
- Una imagen por página, fondo sencillo, casi sin texto
- Un rincón tranquilo, el niño en su regazo o pegado a usted
Cómo hacerlo, paso a paso
- Déjele elegir el libro y sostenerlo como quiera, aunque sea al revés: sujetarlo ya es leer.
- Nombre lo que está mirando con una palabra exacta y sencilla: « un gato », « una manzana ». Sin comentarios en cadena.
- Déjele pasar las páginas, volver diez veces a la misma, acariciarla con el dedo.
- Cuando señale una imagen, nómbrela, cada vez, con la misma palabra exacta.
- El libro se cierra cuando ÉL se cansa: dos minutos felices valen más que diez forzados.
El papel del adulto
Su voz tranquila y la palabra exacta son todo el material. Nombre con precisión: « un mirlo » mejor que « un pájaro » si lo es, a los niños de esta edad les encantan las palabras precisas. No lo examine (« ¿qué es esto? »): a esta edad se dan las palabras, no se exigen.
Seguridad
Un libro de cartón de esquinas redondeadas, que aguanta que lo muerdan. Ningún otro riesgo: es probablemente la actividad más segura de todo el banco.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: un libro de caras de bebés o de animales solos, muy contrastados.
- Más difícil: un libro temático, las herramientas, las frutas, los vehículos.
- Para continuar: hacia los 2 años, emparejar las imágenes del libro con los objetos reales de la casa.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 18 meses-2 años.
Trasvasar con cuchara
Dos cuencos, una cuchara, unos garbanzos: la primera gran obra de la autonomía.
Las pinzas de la ropa en la cesta
Pinzar, enganchar, soltar: tres dedos que trabajan para la escritura del futuro.
La bolsa misteriosa
Reconocer un objeto solo con tocarlo, sin verlo. Un pequeño truco de magia del tacto.
Regar una planta
Una responsabilidad de verdad, al alcance de un niño de dieciocho meses.
La cesta de los objetos reales
Cinco objetos de casa en una cesta, y una palabra justa puesta sobre cada uno.
Los aros en el palo
Apuntar, deslizar, soltar: el primer gesto de precisión, con un buen ruido al final.
La cesta de los tesoros
Una cesta de objetos reales para explorar libremente, con las manos y la boca: el primerísimo descubrimiento sensorial.
Abrir y cerrar cajas
Cajas y frascos de todo tipo, para abrir y volver a cerrar: cada tapa exige un gesto distinto.
La hucha de fichas
Meter fichas grandes por la ranura de una caja, una a una, y volver a abrirla para encontrarlas: un clásico que fascina.
Poner la ropa en el cesto
Los calcetines al cesto, cada noche: la primera responsabilidad de verdad, a su altura.
El primer encaje
Un puzle de una sola pieza redonda con un botón grande: el círculo entra, o no entra.