18 meses-2 años Vida práctica 5-10 min

Trasvasar con cuchara

Dos cuencos, una cuchara, unos garbanzos: la primera gran obra de la autonomía.

Ver la ficha imprimible

Trasvasar con cuchara

Qué aporta la actividad

Coordinar la mano y el ojo, dosificar el gesto, y descubrir que un recipiente se vacía mientras el otro se llena.

El material

  • Una bandeja con borde (la del desayuno sirve perfectamente)
  • Dos cuencos iguales, más bien pesados y bajos
  • Una cuchara sopera
  • Un puñado de garbanzos o de pasta grande seca

Cómo hacerlo, paso a paso

  1. Coloque la bandeja delante del niño, los cuencos juntos, el lleno a la izquierda si es diestro.
  2. Sin decir nada, coja la cuchara, llénela, pásela por encima del segundo cuenco y vierta. Repítalo una vez, despacio.
  3. Deje la cuchara y acerque la bandeja hacia él con suavidad.
  4. Déjele hacer, aunque se le caiga algo. Para eso está la bandeja.
  5. Cuando el cuenco esté vacío, enséñele que se puede empezar de nuevo al revés.

El papel del adulto

Primero enseñe, luego hable. Sus palabras durante la demostración llevan su mirada a la boca en lugar de a las manos. Una vez que ha empezado, su único trabajo es no intervenir.

Seguridad

Los garbanzos secos entran en la boca y en la nariz. Quédese al lado durante toda la actividad y guarde el material en alto después. Con un niño que aún se lo lleva todo a la boca, sustituya las semillas por tapones de corcho grandes.

Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.

Para adaptar la actividad

  • Más fácil: agua y una cuchara grande, en el fregadero.
  • Más difícil: lentejas, o una cuchara más pequeña.
  • Al cabo de unas semanas: dos jarras y agua, sin cuchara.