La bolsa misteriosa
Reconocer un objeto solo con tocarlo, sin verlo. Un pequeño truco de magia del tacto.
Qué aporta la actividad
Descubrir que las manos reconocen las formas por sí solas, y poner palabras a lo que se siente.
El material
- Una bolsa de tela opaca o una funda de almohada
- Cuatro objetos familiares muy distintos: una cuchara, una pelota pequeña, un cubo, un cepillo
Cómo hacerlo, paso a paso
- Enseñe y nombre cada objeto, y luego métalos en la bolsa delante de él.
- Meta la mano, palpe un objeto sin sacarlo y anuncie: « creo que es la pelota ».
- Sáquelo para comprobarlo. Fállelo a propósito una vez: le encantará.
- Ofrézcale la bolsa y déjele explorar a su ritmo.
El papel del adulto
Nombre lo que va sacando, aunque todavía no hable: « el cepillo, sí, pincha ». El vocabulario entra por las manos.
Seguridad
Solo objetos más grandes que el puño del niño, sin piezas que se desprendan y sin aristas cortantes. La bolsa nunca se pone en la cabeza.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: tres objetos muy diferentes.
- Más difícil: dos objetos parecidos (cuchara y tenedor de puntas redondas).
- Variante de temporada: una castaña, una piña, una hoja seca.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 18 meses-2 años.
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Dos cuencos, una cuchara, unos garbanzos: la primera gran obra de la autonomía.
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Una responsabilidad de verdad, al alcance de un niño de dieciocho meses.