Los aros en el palo
Apuntar, deslizar, soltar: el primer gesto de precisión, con un buen ruido al final.
Los aros en el palo es una actividad Montessori para un niño de 18 meses-2 años. Ámbito: Motricidad fina. Duración: 5-10 min.
Desbloquear las 32 fichas (29 €) →
Forma parte del pack 18 meses-2 años: cuadernillo y material para imprimir incluidos, en un único pago.
Qué aporta la actividad
Apuntar a un punto preciso con las dos manos cooperando, y soltar un objeto a propósito en el momento justo.
El material
- Un palo vertical sobre una base, comprado o casero: el mango de una cuchara de madera clavado en plastilina dura
- Cuatro o seis aros anchos: trozos de manguera, pulseras de madera, anillas de cortina
- Una alfombrilla o un paño para delimitar el espacio de trabajo
Cómo hacerlo, paso a paso
- Coloque el palo en el centro de la alfombrilla y los aros al lado, amontonados.
- Coja un aro con las dos manos, llévelo por encima del palo y déjelo deslizarse.
- Paso 3, en la ficha imprimible
- Paso 4, en la ficha imprimible
- Paso 5, en la ficha imprimible
El papel del adulto
No sujete el palo para ayudarle. Es justo al verlo tambalearse cuando aprende a ajustar su fuerza. Si se cae todo cada vez, aumente el peso de la base en lugar de guiarle la mano.
Seguridad
Aros bastante anchos para que no atrapen un dedo y bastante grandes para que no entren en la boca. El palo siempre redondeado en la punta, nunca un pincho ni una varilla afilada. Quédese al lado, la actividad se hace sentados.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
El resto de la actividad (3 pasos ilustrados) y 3 formas de adaptarla a su hijo están en la ficha imprimible.
Desbloquear las 32 fichas (29 €) →
Forma parte del pack 18 meses-2 años: cuadernillo y material para imprimir incluidos, en un único pago.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 18 meses-2 años.
Abrir y cerrar cajas
Cajas y frascos de todo tipo, para abrir y volver a cerrar: cada tapa exige un gesto distinto.
Las pinzas de la ropa en la cesta
Pinzar, enganchar, soltar: tres dedos que trabajan para la escritura del futuro.
La hucha de fichas
Meter fichas grandes por la ranura de una caja, una a una, y volver a abrirla para encontrarlas: un clásico que fascina.
Imitar los sonidos de los animales
La vaca hace muu, el gato hace miau: las primeras palabras suelen empezar por ahí.
Apilar cubos
Poner un cubo sobre otro, soltar sin tirarlo todo: la mano aprende la suavidad.
Señalar las partes del cuerpo
¿Dónde está tu nariz, dónde está tu codo? Las palabras del cuerpo entran por el dedo que toca.