Poner la mesa contando
Cuatro platos, cuatro vasos, cuatro tenedores: contar de verdad, porque aquí sirve de verdad.
Qué aporta la actividad
Hacer corresponder una cantidad contada con un número de personas reales, que es el sentido auténtico de contar.
El material
- El cubierto de la cena, con vajilla de verdad si se atreve
- Un mantel individual por persona, con el contorno del plato y los cubiertos dibujado a rotulador
- Una bandeja para transportar en varios viajes
Cómo hacerlo, paso a paso
- Cuenten juntos en voz alta quién cena esta noche, tocando una silla en cada número.
- Pídale que traiga exactamente ese número de platos, ni uno más.
- Déjele poner cada plato sobre su contorno dibujado, en tantos viajes como quiera.
- Repítanlo con los vasos y luego con los tenedores, recontando cada vez a los comensales.
- Al final den la vuelta a la mesa juntos y cuenten los sitios listos.
El papel del adulto
Si trae tres platos para cuatro sitios, no se lo diga: déjele ponerlos, y será el sitio vacío el que hable. Contar tocando cada objeto vale diez veces más que recitar los números al aire.
Seguridad
Un objeto cada vez en las manos, nunca una pila. Empiece con vajilla irrompible si el suelo es de baldosa. Los cuchillos quedan a su cargo, el niño lleva platos, vasos y tenedores.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: solo dos cubiertos, el suyo y el de usted.
- Más difícil: añadir un invitado a mitad de camino y volver a contar.
- Para continuar: preparar la mesa del desayuno la noche anterior, él solo.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 4-6 años.
Contar con fichas
Poner una ficha, decir un número. El número se convierte en algo que se toca.
Del más grande al más pequeño
Ordenar cinco objetos por tamaño, sin regla ni medidas. Solo el ojo y la mano.
Preparar la merienda
Pelar, cortar, emplatar, servir. Una merienda de verdad hecha por un niño de cinco años.
Recortar tiras de papel
Abrir, cerrar, avanzar. Las tijeras se domestican en pocas sesiones.
Escribir el nombre en la sémola
Una bandeja de sémola, un dedo, y un nombre que se borra de un gesto para volver a empezar.