Encerar sus zapatos
Cepillar, encerar y sacar brillo a sus propios zapatos: el gran ciclo del cuidado de los objetos.
Qué aporta la actividad
Llevar a cabo un largo ciclo de cuidado en varias etapas ordenadas, cuya recompensa es LUMINOSA en el sentido literal: el zapato brilla. Es el arquetipo del cuidado de los objetos: lo que poseo, lo cuido, y el resultado se ve.
El material
- Un par de zapatos de cuero del niño, secos y ya desempolvados con un paño
- Betún incoloro en lata, un cepillo para extender, un cepillo para sacar brillo, un paño suave
- Papel de periódico grande o un hule para proteger la mesa, y un delantal
Cómo hacerlo, paso a paso
- Preparen juntos el puesto: la protección, los cepillos en fila, la lata de betún abierta.
- Cepille primero el zapato en seco, para quitar el polvo.
- Coja un POCO de betún con el cepillo, y extiéndalo en pequeños círculos, despacio, por todas partes.
- Espere un momento a que el cuero lo absorba, y luego saque brillo con el segundo cepillo, con amplios movimientos de vaivén, hasta que brille.
- Compare con el zapato que aún no ha hecho, y luego a trabajar: el segundo le espera. Y se recoge todo el puesto.
El papel del adulto
El zapato sin encerar junto al ya hecho es el mejor control del error que existe: la diferencia salta a la vista, sin necesidad de comentarios. El punto que hay que mostrar sin palabras: muy POCO betún cada vez. Es un trabajo largo, de cinco etapas: es exactamente por eso que apasiona a esta edad.
Seguridad
Betún incoloro y sin disolvente agresivo, manos lavadas después, y la lata cerrada fuera de su alcance entre un uso y otro: el betún no es ni pintura ni merienda. Se ventila la habitación.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: solo cepillar y sacar brillo, sin betún, en zapatos ya limpios.
- Más difícil: el betún de color, que perdona menos los desbordamientos.
- Para continuar: el mismo ciclo de cuidado con un mueble de madera, con cera para madera.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 4-6 años.
Contar con fichas
Poner una ficha, decir un número. El número se convierte en algo que se toca.
Del más grande al más pequeño
Ordenar cinco objetos por tamaño, sin regla ni medidas. Solo el ojo y la mano.
Preparar la merienda
Pelar, cortar, emplatar, servir. Una merienda de verdad hecha por un niño de cinco años.
Recortar tiras de papel
Abrir, cerrar, avanzar. Las tijeras se domestican en pocas sesiones.
Poner la mesa contando
Cuatro platos, cuatro vasos, cuatro tenedores: contar de verdad, porque aquí sirve de verdad.
Escribir el nombre en la sémola
Una bandeja de sémola, un dedo, y un nombre que se borra de un gesto para volver a empezar.
Los números de lija
Números que se siguen con el dedo, en el sentido de la escritura, para que la mano los conozca antes de trazarlos.
Las letras de lija
Letras que se siguen con la punta de los dedos, en el sentido del trazo, diciendo su sonido: la mano aprende a escribir antes que el lápiz.
Coser una tarjeta perforada
Una aguja de punta roma, un hilo de lana, una tarjeta perforada: por encima, por debajo, por encima, y el orgullo de haber cosido.
Del más ligero al más pesado
Botes idénticos, contenidos distintos, y las manos que pesan mejor que los ojos: el sentido del peso se entrena.
Componer sus primeras palabras
Escribir « mamá » con letras que se colocan, antes de saber sujetar un lápiz: la magia del alfabeto móvil.