Trasvasar con pinzas
Unas pinzas de cocina, un hueco vacío que llenar, y tres dedos trabajando en silencio.
Qué aporta la actividad
Sujetar una herramienta con tres dedos y dosificar la presión, exactamente el gesto que sostendrá un lápiz.
El material
- Unas pinzas: de pepinillos, de azúcar, o unas pinzas grandes de cocina
- Una huevera, o una cubitera
- Una decena de pompones, avellanas o judías secas grandes
- Una bandeja con borde
Cómo hacerlo, paso a paso
- Ponga la huevera a la derecha, el cuenco con los objetos a la izquierda y las pinzas cruzadas sobre la bandeja.
- Coja las pinzas con tres dedos, atrape un pompón y déjelo en el primer hueco.
- Haga dos y vuelva a dejar las pinzas exactamente donde estaban.
- Déjele llenar los huecos uno a uno, en el orden que quiera.
- Cuando la huevera esté llena, puede devolverlo todo al cuenco, también con las pinzas.
El papel del adulto
Ajuste la dificultad con el material, nunca con sus instrucciones. Un pompón ligero se atrapa fácil, una avellana lisa resbala y exige más fuerza. Cambie de objeto en lugar de decir « aprieta más ».
Seguridad
Las avellanas y las judías secas se tragan y se inhalan. Resérvelas para niños que ya no se llevan los objetos pequeños a la boca, quédese cerca y guarde la bandeja en alto al terminar. Si hay un hermano menor en casa, manténgala fuera de su alcance.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: unas pinzas anchas y pompones de lana.
- Más difícil: unas pinzas finas y lentejas, una por hueco.
- Para continuar: clasificar a la vez, los claros a la izquierda, los oscuros a la derecha.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 3-4 años.
Doblar servilletas
Hacer coincidir dos esquinas, y luego otras dos. Geometría que huele a detergente.
Ensartar cuentas
Acertar en un agujero de pocos milímetros con un cordón. Concentración garantizada.
Lavar la mesa
Una tarea doméstica de verdad, desde el principio hasta recoger. A los niños les encanta porque es útil.
Adivino el primer sonido
« Veo una cosa que empieza por mmm... » El primerísimo paso hacia la lectura.
El juego de los contrarios
Pesado y ligero, áspero y suave: palabras que se entienden con las manos antes de decirlas.