Nombrar las imágenes
Unas cartas de animales u objetos, y la lección en tres tiempos que fija las palabras de verdad.
Qué aporta la actividad
Enriquecer el vocabulario con precisión gracias a la lección en tres tiempos, la manera más segura de introducir una palabra nueva.
El material
- De tres a cinco cartas con imágenes claras y realistas, un solo objeto por carta, sobre fondo neutro
- Imágenes de una misma familia: tres animales de la granja, o tres frutas
- Una alfombrilla para poner las cartas en fila
Cómo hacerlo, paso a paso
- Ponga tres cartas en fila delante del niño.
- Primer tiempo, usted nombra: ponga el dedo en la primera y diga despacio "la vaca", luego "la oveja", luego "la gallina". Una sola vez cada una.
- Segundo tiempo, pide señalar: "enséñame la oveja", "enséñame la vaca". Es el tiempo más largo, jueguen varias veces cambiando el orden.
- Tercer tiempo, solo si está cómodo: enseñe una carta y pregunte "¿qué es?".
- Si duda en el tercer tiempo, no corrija: vuelva simplemente al segundo tiempo otro día.
El papel del adulto
El secreto es el segundo tiempo, "enséñame": ahí es donde la palabra se fija, sin el estrés de tener que pronunciarla. Pase al tercer tiempo solo si el niño supera el segundo con los ojos cerrados. Una duda no es un error que corregir, es la señal de que hay que volver a jugar el segundo tiempo.
Seguridad
Ningún riesgo particular. Mantenga la sesión corta y alegre: se para mucho antes de que decaiga la atención, y nunca se insiste para "terminar".
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: solo dos cartas, muy distintas.
- Más difícil: pasar a objetos reales en miniatura y luego asociar el objeto a su carta.
- Para continuar: familias más finas, los utensilios de la cocina, la ropa.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 2-3 años.
Verter semillas
La actividad emblemática: dos jarras, unas semillas, y un gesto que el niño repite cien veces.
Escurrir la esponja
Llevar el agua de un cuenco a otro escurriendo una esponja. Sencillo, mojado, irresistible.
Clasificar por colores
Cada tapón vuelve con su familia. El primer trabajo de clasificación de verdad.
Enroscar y desenroscar
Tres botes, tres tapas, y un giro de muñeca por conquistar.
Barrer las migas
Un cepillo, un recogedor, y el orgullo de arreglar uno mismo lo que ha tirado.
Emparejar los calcetines
El cesto de la ropa se convierte en un juego de observación, y usted recupera la colada ordenada.
Verter agua
Dos jarritas, un poco de agua, y el gesto que llena de orgullo: verter sin que se derrame.
La caja de las formas
Un círculo, un cuadrado, un triángulo y tres ranuras: cada forma solo entra en la suya.