Verter agua
Dos jarritas, un poco de agua, y el gesto que llena de orgullo: verter sin que se derrame.
Qué aporta la actividad
Dosificar un gesto continuo y controlar la propia fuerza, con un control del error que el niño lee solo: el agua derramada se ve y se seca.
El material
- Dos jarritas de vidrio grueso o de cerámica, a su medida
- Una bandeja con borde para contener lo que se derrame
- Una esponjita sobre la bandeja, al alcance
- Un fondo de agua, teñida con una gota de colorante alimentario para que se vea bien
Cómo hacerlo, paso a paso
- Ponga la bandeja delante del niño, la jarra llena a la izquierda si es diestro.
- Sin hablar, coja la jarra con las dos manos, acérquela al borde de la otra y vierta despacio hasta vaciarla.
- Deje la jarra, coja la esponja, seque la gota caída en la bandeja y vuelva a dejar la esponja.
- Empuje despacio la bandeja hacia él, sin una palabra.
- Déjele verter, derramar, secar, empezar de nuevo al revés cuanto quiera.
El papel del adulto
El control del error está en la bandeja: la gota derramada se ve, y la esponja está ahí para recogerla. No tiene, pues, nada que corregir. Muestre el gesto en silencio y luego observe sin intervenir. Es secando él mismo como aprende a verter con más tino.
Seguridad
Solo vidrio grueso, nunca un vaso fino que estalla. Quédese al lado, seque enseguida el suelo mojado que resbala. Nada de agua caliente, agua a temperatura ambiente.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: una sola jarra y un cuenco ancho, más difícil de fallar.
- Más difícil: verter hasta una raya trazada en el vaso, sin pasarla.
- Para continuar: regar las plantas, o llenar los vasos en la mesa.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 2-3 años.
Verter semillas
La actividad emblemática: dos jarras, unas semillas, y un gesto que el niño repite cien veces.
Escurrir la esponja
Llevar el agua de un cuenco a otro escurriendo una esponja. Sencillo, mojado, irresistible.
Clasificar por colores
Cada tapón vuelve con su familia. El primer trabajo de clasificación de verdad.
Enroscar y desenroscar
Tres botes, tres tapas, y un giro de muñeca por conquistar.
Barrer las migas
Un cepillo, un recogedor, y el orgullo de arreglar uno mismo lo que ha tirado.
Emparejar los calcetines
El cesto de la ropa se convierte en un juego de observación, y usted recupera la colada ordenada.
La caja de las formas
Un círculo, un cuadrado, un triángulo y tres ranuras: cada forma solo entra en la suya.
Nombrar las imágenes
Unas cartas de animales u objetos, y la lección en tres tiempos que fija las palabras de verdad.