2-3 años Vida práctica 10-15 min

Verter agua

Dos jarritas, un poco de agua, y el gesto que llena de orgullo: verter sin que se derrame.

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Verter agua

Qué aporta la actividad

Dosificar un gesto continuo y controlar la propia fuerza, con un control del error que el niño lee solo: el agua derramada se ve y se seca.

El material

  • Dos jarritas de vidrio grueso o de cerámica, a su medida
  • Una bandeja con borde para contener lo que se derrame
  • Una esponjita sobre la bandeja, al alcance
  • Un fondo de agua, teñida con una gota de colorante alimentario para que se vea bien

Cómo hacerlo, paso a paso

  1. Ponga la bandeja delante del niño, la jarra llena a la izquierda si es diestro.
  2. Sin hablar, coja la jarra con las dos manos, acérquela al borde de la otra y vierta despacio hasta vaciarla.
  3. Deje la jarra, coja la esponja, seque la gota caída en la bandeja y vuelva a dejar la esponja.
  4. Empuje despacio la bandeja hacia él, sin una palabra.
  5. Déjele verter, derramar, secar, empezar de nuevo al revés cuanto quiera.

El papel del adulto

El control del error está en la bandeja: la gota derramada se ve, y la esponja está ahí para recogerla. No tiene, pues, nada que corregir. Muestre el gesto en silencio y luego observe sin intervenir. Es secando él mismo como aprende a verter con más tino.

Seguridad

Solo vidrio grueso, nunca un vaso fino que estalla. Quédese al lado, seque enseguida el suelo mojado que resbala. Nada de agua caliente, agua a temperatura ambiente.

Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.

Para adaptar la actividad

  • Más fácil: una sola jarra y un cuenco ancho, más difícil de fallar.
  • Más difícil: verter hasta una raya trazada en el vaso, sin pasarla.
  • Para continuar: regar las plantas, o llenar los vasos en la mesa.