Barrer las migas
Un cepillo, un recogedor, y el orgullo de arreglar uno mismo lo que ha tirado.
Qué aporta la actividad
Encadenar tres gestos en el orden correcto y descubrir que un estropicio se arregla sin dramas.
El material
- Un cepillo y un recogedor de su tamaño, guardados a su altura
- Una referencia pegada al suelo: un cuadrado de cinta de pintor, o un plato boca abajo
- Una papelera a su alcance
Cómo hacerlo, paso a paso
- Tire unas migas de pan al suelo, a propósito, delante de él.
- Barra despacio hacia el cuadrado de cinta, con movimientos cortos, hasta reunirlo todo en el mismo sitio.
- Apoye el recogedor contra el montón, empuje las migas dentro y vacíelo en la papelera.
- Tire más migas y pásele el cepillo.
- Déjele barrer a su manera, aunque el montón se disperse tres veces.
El papel del adulto
No repase nunca detrás de él mientras le está mirando. Un suelo aún algo sucio pero barrido por él vale más que un suelo limpio que le enseña que su trabajo no cuenta. Ya terminará usted más tarde, lejos de su vista.
Seguridad
Cepillo de cerdas suaves y mango corto. Ningún producto de limpieza. Si se ha roto algo de cristal, lo recoge usted, sin excepción: esta actividad se hace solo con migas secas.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: trozos más grandes, copos de avena en lugar de migas finas.
- Más difícil: barrer debajo de la mesa, o sobre una alfombra de pelo corto.
- Para continuar: sacar el cepillo él solo después de merendar, sin que se lo pidan.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 2-3 años.
Verter semillas
La actividad emblemática: dos jarras, unas semillas, y un gesto que el niño repite cien veces.
Escurrir la esponja
Llevar el agua de un cuenco a otro escurriendo una esponja. Sencillo, mojado, irresistible.
Clasificar por colores
Cada tapón vuelve con su familia. El primer trabajo de clasificación de verdad.
Enroscar y desenroscar
Tres botes, tres tapas, y un giro de muñeca por conquistar.
Emparejar los calcetines
El cesto de la ropa se convierte en un juego de observación, y usted recupera la colada ordenada.