2-3 años Vida práctica 10-15 min

Barrer las migas

Un cepillo, un recogedor, y el orgullo de arreglar uno mismo lo que ha tirado.

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Barrer las migas

Qué aporta la actividad

Encadenar tres gestos en el orden correcto y descubrir que un estropicio se arregla sin dramas.

El material

  • Un cepillo y un recogedor de su tamaño, guardados a su altura
  • Una referencia pegada al suelo: un cuadrado de cinta de pintor, o un plato boca abajo
  • Una papelera a su alcance

Cómo hacerlo, paso a paso

  1. Tire unas migas de pan al suelo, a propósito, delante de él.
  2. Barra despacio hacia el cuadrado de cinta, con movimientos cortos, hasta reunirlo todo en el mismo sitio.
  3. Apoye el recogedor contra el montón, empuje las migas dentro y vacíelo en la papelera.
  4. Tire más migas y pásele el cepillo.
  5. Déjele barrer a su manera, aunque el montón se disperse tres veces.

El papel del adulto

No repase nunca detrás de él mientras le está mirando. Un suelo aún algo sucio pero barrido por él vale más que un suelo limpio que le enseña que su trabajo no cuenta. Ya terminará usted más tarde, lejos de su vista.

Seguridad

Cepillo de cerdas suaves y mango corto. Ningún producto de limpieza. Si se ha roto algo de cristal, lo recoge usted, sin excepción: esta actividad se hace solo con migas secas.

Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.

Para adaptar la actividad

  • Más fácil: trozos más grandes, copos de avena en lugar de migas finas.
  • Más difícil: barrer debajo de la mesa, o sobre una alfombra de pelo corto.
  • Para continuar: sacar el cepillo él solo después de merendar, sin que se lo pidan.