Emparejar las texturas
Parejas de telas que se buscan solo con el tacto, con los ojos cerrados: el sentido del tacto que se afina.
Qué aporta la actividad
Aislar el sentido del tacto y afinar la discriminación táctil, con un control del error sencillo: al final, si una pareja está mal, quedan dos telas desparejadas sobre la mesa.
El material
- De cuatro a seis parejas de telas muy distintas al tacto: terciopelo, lana, lienzo áspero, seda, rizo
- Cada tela pegada sobre un cartón idéntico, para que solo cambie el material
- Un pañuelo para vendar los ojos, o simplemente cerrarlos
- Una cesta para guardar las tarjetas
Cómo hacerlo, paso a paso
- Extienda las tarjetas en desorden delante de su hijo, con la tela hacia arriba.
- Sin hablar, tome una tarjeta, pase despacio las yemas por encima, y busque su gemela tocando las demás, sin mirar.
- Aparte la pareja encontrada y repítalo una vez, para mostrar el gesto lento del tacto.
- Propóngale cerrar los ojos, o véndeselos con suavidad, y déjele emparejar solo con el tacto.
- Al final abre los ojos y comprueba él mismo sus parejas.
El papel del adulto
No diga « no, no es la misma ». Déjele terminar: si se ha equivocado, las dos últimas tarjetas no formarán pareja, y lo verá solo al abrir los ojos. Se aísla una sola cosa, el tacto, así que se quita la vista y no se habla mientras busca.
Seguridad
Ningún riesgo particular. Evite solo las telas que se deshilachan y dejan hilos que acaban en la boca.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: tres parejas muy contrastadas, terciopelo y lienzo áspero.
- Más difícil: telas parecidas, dos lanas de grosor distinto.
- Para continuar: ordenarlas de la más suave a la más áspera, en fila.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 3-4 años.
Doblar servilletas
Hacer coincidir dos esquinas, y luego otras dos. Geometría que huele a detergente.
Ensartar cuentas
Acertar en un agujero de pocos milímetros con un cordón. Concentración garantizada.
Lavar la mesa
Una tarea doméstica de verdad, desde el principio hasta recoger. A los niños les encanta porque es útil.
Adivino el primer sonido
« Veo una cosa que empieza por mmm... » El primerísimo paso hacia la lectura.
Trasvasar con pinzas
Unas pinzas de cocina, un hueco vacío que llenar, y tres dedos trabajando en silencio.
El juego de los contrarios
Pesado y ligero, áspero y suave: palabras que se entienden con las manos antes de decirlas.
Abrochar y desabrochar
Una tira de tela con botones grandes, y el gesto paciente que lleva a vestirse solo.
Caminar sobre la línea
Una cinta en el suelo, y todo el cuerpo que aprende el equilibrio y la calma, paso a paso.