Abrochar y desabrochar
Una tira de tela con botones grandes, y el gesto paciente que lleva a vestirse solo.
Qué aporta la actividad
Coordinar las dos manos en una tarea fina y preparar la autonomía al vestirse, con un control del error que el niño siente bajo los dedos: el botón pasa, o no pasa.
El material
- Una tira de tela gruesa con cuatro a seis botones grandes y sus ojales, o una camisa vieja de adulto con botones grandes
- Botones anchos y planos, fáciles de agarrar
- Una cesta pequeña o una bandeja para guardarla
Cómo hacerlo, paso a paso
- Ponga la tela abrochada delante de su hijo y siéntese a su lado.
- Sin hablar, tome el primer botón entre el pulgar y el índice de una mano, pellizque el ojal con la otra, y pase el botón despacio.
- Desabroche un segundo de la misma manera, mostrando bien las dos manos que trabajan juntas.
- Empuje la tela hacia él y déjele probar, por el botón de arriba o el de abajo, como prefiera.
- Déjele repetir en los dos sentidos, abrochar y luego desabrochar, tantas veces como quiera.
El papel del adulto
El control del error está en la tela: un botón mal encarado no pasa, el niño lo nota enseguida y vuelve a empezar. No le tome la mano para ayudarle. Muestre despacio, y luego deje que sus dedos busquen. Al principio es largo, y es normal.
Seguridad
Compruebe que los botones están bien cosidos, un botón suelto es un objeto pequeño que acaba en la boca. Guarde la tira fuera del alcance de un niño más pequeño.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: solo dos botones grandes, tela blanda.
- Más difícil: botones más pequeños, o automáticos, y después una cremallera.
- Para continuar: abrocharse la propia chaqueta delante de un espejo.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 3-4 años.
Doblar servilletas
Hacer coincidir dos esquinas, y luego otras dos. Geometría que huele a detergente.
Ensartar cuentas
Acertar en un agujero de pocos milímetros con un cordón. Concentración garantizada.
Lavar la mesa
Una tarea doméstica de verdad, desde el principio hasta recoger. A los niños les encanta porque es útil.
Adivino el primer sonido
« Veo una cosa que empieza por mmm... » El primerísimo paso hacia la lectura.
Trasvasar con pinzas
Unas pinzas de cocina, un hueco vacío que llenar, y tres dedos trabajando en silencio.
El juego de los contrarios
Pesado y ligero, áspero y suave: palabras que se entienden con las manos antes de decirlas.
Emparejar las texturas
Parejas de telas que se buscan solo con el tacto, con los ojos cerrados: el sentido del tacto que se afina.
Caminar sobre la línea
Una cinta en el suelo, y todo el cuerpo que aprende el equilibrio y la calma, paso a paso.