Caminar sobre la línea
Una cinta en el suelo, y todo el cuerpo que aprende el equilibrio y la calma, paso a paso.
Qué aporta la actividad
Controlar el propio movimiento y el equilibrio, con un control del error inmediato: el pie que se sale de la línea, el niño lo ve al instante y se reajusta.
El material
- Una línea en el suelo: cinta adhesiva de color, una cuerda, o una línea trazada con tiza, formando un gran bucle o un óvalo
- Sitio libre alrededor
- Si quiere, una campanilla o una cesta pequeña para llevar más adelante
Cómo hacerlo, paso a paso
- Tracen juntos la línea, y luego muestre sin hablar: avance despacio, un pie justo delante del otro, el talón tocando la punta, con los pies sobre la línea.
- Recorra medio bucle con calma, los brazos algo abiertos para el equilibrio.
- Invite a su hijo a seguirle, por turnos, sin prisa.
- Déjele repetir a su ritmo, puede ir tan despacio como quiera, la lentitud es justamente el objetivo.
- Cuando esté cómodo, puede caminar llevando algo: una campanilla que no debe sonar, una cesta pequeña.
El papel del adulto
El suelo lo dice todo: el pie que se escapa de la línea se ve, y el niño se corrige solo. Su papel es ir más despacio usted, porque él copia su ritmo. No lo convierta en una carrera ni en un juego ruidoso: lo que importa es la calma y el dominio.
Seguridad
Suelo no resbaladizo, pies descalzos o zapatillas antideslizantes, ningún mueble con esquinas afiladas alrededor. Quédese cerca mientras el equilibrio sea dudoso.
Solo usted puede juzgar qué le conviene a su hijo. Estas actividades tienen un fin educativo y lúdico: no sustituyen ni el consejo médico ni el acompañamiento de un profesional de la primera infancia.
Para adaptar la actividad
- Más fácil: una línea recta y corta, sin talón contra punta.
- Más difícil: llevar un vaso casi lleno de agua sin derramarlo.
- Para continuar: caminar muy despacio con música suave y pararse cuando ella se para.
Para seguir
Otras actividades para un niño de 3-4 años.
Doblar servilletas
Hacer coincidir dos esquinas, y luego otras dos. Geometría que huele a detergente.
Ensartar cuentas
Acertar en un agujero de pocos milímetros con un cordón. Concentración garantizada.
Lavar la mesa
Una tarea doméstica de verdad, desde el principio hasta recoger. A los niños les encanta porque es útil.
Adivino el primer sonido
« Veo una cosa que empieza por mmm... » El primerísimo paso hacia la lectura.
Trasvasar con pinzas
Unas pinzas de cocina, un hueco vacío que llenar, y tres dedos trabajando en silencio.
El juego de los contrarios
Pesado y ligero, áspero y suave: palabras que se entienden con las manos antes de decirlas.
Abrochar y desabrochar
Una tira de tela con botones grandes, y el gesto paciente que lleva a vestirse solo.
Emparejar las texturas
Parejas de telas que se buscan solo con el tacto, con los ojos cerrados: el sentido del tacto que se afina.